Extracto de mural pintado por Eusebio Lázaro, artista indígena de Rey Curré

 

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Recuperación de Tierras
 

Parte III

"El proceso de recuperación de tierras en los territorios indígenas del cantón de Buenos Aires de la Provincia de Puntarenas. Estrategias políticas para reclamar un derecho".

Licenciado: Rubén Chacón Castro

1. LA SITUACIÓN HISTÓRICA DEL DERECHO TERRITORIAL INDÍGENA EN COSTA RICA.

1.1. Las caracteristicas geográficas de la zona:

En el cantón de Buenos Aires de Puntarenas, enclavado en la zona sur del país, surgen extensas llanuras cubiertas de diversas hierbas que se conocen como "sabanas". Diferentes versiones explican el surgimiento de estas zonas de sabana. Así una concepción mítica dice que fueron hechas por seres primigenios llamados "Kambla" que atravesaron por primera vez la cordillera desde el Atlántico. Tambien se refiere la posibilidad de que hayan sido zonas boscosas arrasadas por prácticas ganaderas, en tiempos más recientes, aunque los primeros conquistadores españoles las reseñan en sus crónicas. Estas sabanas son importantes pues han unido tradicionalmente y desde tiempos inmemoriales asiento de las comunidades que han habitado las distintas cordilleras que la rodean. La historiadora Luz Alba Chacón sostiene que "...en la división territorial arqueológica denominada Buenos Aires, se han encontrado muchas tumbas que aseguran que la zona fue asiento de una numerosa población, por lo menos en el período 1000 a 1500 D.C. ..." (Chacón L,1986:30). En estas llanuras, donde hoy se encuentra la ciudad de Buenos Aires, se levantaba en tiempos de la conquista uno de los grandes palenques del sureste de este territorio, el cual se denominaba Cía y era una fortaleza que albergaba a miles de personas.

1.2. Los pueblos indígenas que viven en Buenos Aires:

Las llanuras de Buenos Aires separan el lado de la Vertiente Pacífica de la Cordillera de Talamanca con la Cordillera Brunqueña. Este sector de Buenos Aires de Puntarenas ha servido de asiento a varios pueblos indios que desde hace varios cientos de años habitan estas extensas regiones. Se trata de la zona indígena más conocida por la sociedad dominante, prueba de ello es que ahí se establecen las primeras Reservas Indígenas de nuestro sistema jurídico en 1945.

En la extensión geográfica descrita, se encuentran actualmente seis Reservas Indígenas: UJARRAS, SALITRE y CABAGRA, en el lado de la Vertiente Pacífica de la Cordillera Talamanqueña; y BORUCA, TERRABA y CURRE, en el sector de la Cordillera Brunqueña. Las Reservas Indígenas hacia la cordillera de Talamanca suman conjuntamente 58.600 hectáreas, y hay cerca de 32.000 hectáreas en las Reservas de la cordillera brunqueña. En esta área, Bribris (Cabagra y Salitre) y Cabecares (Ujarras) han desarrollado prácticas culturales mutuas y transacciones comerciales entre sí y con los pueblos indios que habitan la otra cordillera, los Bruncas (Boruca y Rey Curre) y los Teribes (Terraba).

1.3. Los conflictos que padecen los pueblos indígenas que viven en la zona:

Buenos Aires, representa asimismo el sector de asentamientos indígenas del país donde se concentran los conflictos más agudos de usurpaciones de tierras y de penetración cultural. En esta zona se aliaron todos los intereses posibles en contra de los pueblos indios, a quienes han desalojado poco a poco de las mejores tierras y sobre quienes han propalado los estigmas más degradantes e injustos: "...La Municipalidad (Gobierno Local) de Buenos Aires ha sido hostil a los indios, a quienes considera como la causa principal del subdesarrollo de la región..." (Bozzoli,1975:70). Es la cuestión de la apropiación de la tierra, el principal asunto de violación a los derechos humanos de los pueblos indios de Buenos Aires, y sobre lo cual el sistema dominante nunca se ha preocupado, pese a los abusos cometidos históricamente.

En esta región se encuentran ejemplos de todas las situaciones perjudiciales ocurridas en los territorios indios de Costa Rica: desplazamiento total de poblaciones indígenas (derogatoria de la Reserva Indígena de China Kichá) y parcial de las mismas (en las seis reservas vigentes) en mayor o menor grado. Afectación de los territorios por labores agrícolas de pequeñísima escala (pequeños campesinos no indígenas invasores de tierras) y de magnitud mega comercial (plantaciones cercanas a los límites de las reservas y arrendamiento de tierras a personas no indígenas dentro de las propias Reservas Indígenas, por parte de la transnacional frutera Pineapple Development Corporation (PINDECO), subsidiaria de Del Monte.

1.4. La zona de Buenos Aires de Puntarenas y otras areas aledañas fueron históricamente jurisdicciones pertenecientes a diversos pueblos indígenas:

Evidencias arqueológicas, lingÜísticas y de otro genero sugieren que la región de Buenos Aires, en tiempos precolombinos, fue territorio Boruca (Barrantes et.al.:1990). Esta área, ya en los tiempos de la conquista, designaba un territorio que comprendía desde Quepos hasta el río Chiriquí Viejo (Stone,1949:3) donde habitaban los Bruncas en caseríos fortificados llamados "palenques". La parte Pacífica de la Cordillera de Talamanca, mientras tanto, era el asentamiento de poblaciones diversas como los Bribris, Cabecares, Guaymíes, Chánguenas y otros, que disputaban territorios en este lado de la cordillera, o bien los usaban para establecerse o para crear rutas de paso hacia las sabanas o la cordillera brunqueña, en donde aprovechaban para negociar con los pueblos de esta zona.

2. LA SITUACIÓN HISTÓRICA DEL DERECHO TERRITORIAL INDÍGENA EN EL CANTÓN DE BUENOS AIRES DE LA PROVINCIA DE PUNTARENAS DE COSTA RICA:

2.1. La colonización de los españoles en la región:

Para principios del siglo XVII, los europeos ya habían invadido la región de Boruca. Esta zona colonizada, sirvió para fundar el pueblo de Boruca (1629), como estancia en el "camino de mulas" (que unía a Costa Rica con Panamá) y además como puesto de avanzada para la penetración misionera a Talamanca. Además, cumplía la típica función tributaria que la Corona le imponía a estas jurisdicciones. El pueblo de Boruca, se consolidó en su formación hacia 1649 con los indios de la región reducidos por los misioneros (Stone, 1949:3). A esta área se trasladó tambien, hacia 1700, a parte de los Teribes de Talamanca, fundándose una reducción que luego se llamaría Terraba. Igualmente fueron allí trasladados los restantes de Quepos y Cotos durante los siglos XVII y XVIII.

Otros pueblos fundados durante el siglo XVIII fueron igualmente desafectados y fusionados con los anteriores debido a los ataques de los indios Nortes, nombre con que se conoció a los Teribes rebeldes de Talamanca que solían cruzar la cordillera para arremeter contra misioneros y españoles que osaban penetrar en sus territorios a sacar a la fuerza a los indios. El fanatismo de los españoles llegó a tal extremo que inclusive algunos españoles, con recursos propios (y no de la Corona) organizaron tales correrías en Talamanca (Thiel,1896:132-133).

No obstante que los europeos consolidaron sus posiciones en estas zonas, el mantenimiento de su estructura de poder militar, resultaba difícil de sostener. En más de una ocasión los pueblos indios se organizaban y atacaban, la gran mayoría de las veces sin exito, aunque al respecto habría que destacar el caso de los indios "Nortes" que en 1761 tomaron el poblado de Nuestra Señora de la Luz de Cabagra, con lo que los europeos perdieron este flanco. Ante las hostilidades de los indígenas de la región. Los españoles optaron por trasladar a muchos indios a otras zonas del país. Así surgieron, entre otros, pueblos como Tres Rios (Valle Central) y Cangel (Guanacaste). Pero tambien en esta decisión influyó la necesidad de reemplazar a los "indios esclavos" (reducidos) que morían en el Valle Central.

2.2. El asentamiento de los Bríbris y los Cabécares en la vertiente pacífica de la Cordillera de Talamanca:

Para mediados del siglo pasado, se cree que Bríbris de Talamanca se establecieron en la parte del pacífico de la cordillera y ahí constituyeron la comunidad de Cabagra, junto al río que lleva su nombre, y luego algunos de los habitantes de Cabagra se trasladaron a Salitre. La comunidad de Salitre, está a pocos kilómetros de Buenos Aires. Las razones que movieron a estos indios a trasladarse a esta zona, son desconocidas, aunque algunos sostienen que tiene que ver con ciertas represiones culturales que sufrían quienes optaron por el exodo, y tambien se sostiene que se fundó por parte de talamanqueños que venían a diversas actividades (comercio, fiestas, etc) a Boruca y Terraba y algunos se quedaron en esta región fundando estas localidades (Bozzoli,1968:2).

El poblamiento de la zona de Ujarrás (que se localiza en las cabeceras del río Ceibo, en terrenos generalmente planos y sumamente fertiles), por parte de indios Cabecares que habitaban el oeste del río Coen en la Vertiente Atlántica, se motivó en razón del conocimiento que tenían acerca de esta zona y de lo familiar que estas tierras les resultaban luego de usarlas como sendero de comunicación con otros pueblos indios de la zona del Pacífico, por varios cientos de años. Ujarrás se fundó, tambien, en las postrimerías del siglo XIX.

2.3. Los pueblos indígenas de la región al inicio de la época republicana (después de 1821):

Para fines del siglo XIX, las áreas indígenas de Buenos Aires se encontraban casi olvidadas por una estructura republicana que dejó a la iniciativa privada la colonización de esta región sur.

Al llenarse las llanuras de Buenos Aires de colonos, a principios del siglo XX, se marcó el del fin del aislamiento de las comunidades indígenas del sur del país. Estos pueblos indígenas asentados en la zona iniciaron frecuentes contactos con la sociedad dominante. Los bonaerenses comerciaban con los nativos de Ujarrás, los Borucas con frecuencia iban a Puntarenas a vender sus productos. Sin embargo fue solo la construcción de la carretera Interamericana Sur (1936-1960), lo que representó la definición de una penetración no indígena más profusa en las zonas indias, representado tanto por colonos que invadían las tierras indias como por la llegada de instituciones estatales que promovieron una intensa aculturación, como las escuelas.

Esta vía de comunicación terrestre atravesó territorios y poblados que anteriormente eran indígenas, como El Brujo (Bribris de Cabagra), Palmar Norte y Puerto Cortes (Borucas). Estas últimas, sin embargo ya habían comenzado a sufrir del proceso intenso de aculturación, debido a la penetración de ladinos que trabajan para la UFCO establecida en la región desde 1939 (Stone,1949:3). Estos invasores introdujeron prácticas productivas sumamente destructivas del medio, e instauraron metodos ilegítimos de negociación de tierras con los indios.

La perdida de valores autóctonos se dió en diversos grados en la región. Los talamanqueños (Bribris y Cabecares) conservaron muchas de sus tradiciones: idioma, festividades, metodos de trabajo, chichadas, etc. Borucas y Terrabas en cambio han sufrido la aculturación al grado de haber llegado casi a perder sus respectivas lenguas. En algunos casos, es interesante notar que las tradiciones Bribris y Cabecares han sin embargo mantenido ciertas costumbres de otros pueblos indios de la región. Así, Stone (1949:25) se refiere a que los Borucas, en 1949, pese a no tener ya a sus "chamanes", los habían sustituido por los jawá Cabecares. Para esta epoca, aún los Borucas y los Terrabas mantenían una cultura propia importante, la cual sin embargo han ido perdiendo poco a poco.

2.4. Algunos datos relacionados con el reconocimiento de los territorios indígenas en Buenos Aires de Puntarenas:

Se trata de territorios que mantienen historias particulares, pero que se convierten en uno solo cuando de actos de resistencia indígena se trata, y ello es así porque los factores desfavorables son comunes. En todas las áreas indígenas hay ocupación no indígena que ilegítimamente se mantiene ahí, y si se toma en cuenta la cabida total de cada territorio, entoces es más facil calcular la magnitud de este atropello a los derechos de estas poblaciones indígenas.

TERRITORIO INDIGENA:

AREA EN HECTAREAS

BORUCA. 14.000 ha.
CURRE. 10,000 ha.
TERRABA. 8.000 ha.
UJARRAS. 19.040 ha.
SALITRE. 11.700 ha.
CABAGRA. 27.860 ha.

Las comunidades indígenas de esta zona, como se vió tienen antecedentes históricos que legitiman su posesión sobre las tierras que ocupan, del mismo modo la legislación ha sustentado tales derechos. La ley indígena emitida en 1977, y disposiciones jurídicas posteriores (pero del mismo modo normativa anterior a la ley de 1977) sentaron las bases para el sistema de territorios indígenas:

TERRITORIO INDIGENA:

DECRETO QUE LO RECONOCIÓ:

BORUCA. #34 de 15 de noviembre de 1956 (Decreto 6037-G de 26 de mayo de 1976), y #22203-G de 2 de abril 1993.
CURRE. #16570-G de 25 de setiembre de 1985 (decreto 6037-G de 26 de mayo de 1976 y Decreto #16570-G de 25 de setiembre de 1985), y #22203-G de 2 de abril 1993.
TERRABA. #34 de 15 de noviembre de 1956. (Decreto 6037-G, de 26 de mayo de 1976), y #22203-G de 2 de abril 1993.
UJARRAS. #34 de 15 de noviembre de 1956 (decreto 6037-G de 26 de mayo de 1976).
SALITRE. #34 de 15 de noviembre de 1956. (Decreto 6037-G de 26 de mayo de 1976).
CABAGRA. #34 de 15 de noviembre de 1956. (Decreto 6037-G de 26 de mayo de 1976).
 

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