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EconomíaEn la zona se
cultivan el arroz, los frijoles, el maíz, hay grandes extensiones de pastos
para la ganadería, terrenos en barbecho y muy poca zona boscosa. En nuestro pueblo, la actividad económica de mayor importancia es la agricultura con parcelas en las que se cultiva para el autoconsumo y la comercialización e los excedentes. Entre los principales cultivos, podemos citar los frijoles y el maíz, teniendo en un segunda línea al arroz, banano, yuca, plátanos, tiquisque, naranjas, pejibayes, entre otros. Debido a la falta de recursos económicos y capacitación para utilizar nuevas técnicas de producción, el trabajo en la agricultura experimenta una baja de productividad. Además, en la comercialización de sus productos se les explota y subordina, pues entre ellos no se da ninguna participación en la determinación de los precios de sus productos, puesto que estos no son dados ni siquiera por las demandas del mercado, son dadas por los intermediarios. Como mano de obra en el trabajo se emplea el grupo familiar. En algunas familias (la minoría), tanto el hombre como la mujer realizan labores en el campo (siembra y recolección),participando en todas las fases del proceso productivo. Ambos trabajan en el campo cuando los cultivos son en su propia parcela. Sin embargo, el trabajo de la casa lo realiza generalmente la mujer. Cuando tienen la necesidad de “jornalear” (trabajo asalariado), fuera de la parcela, normalmente lo hacen solo los hombres. Algunas mujeres jóvenes trabajan como empleadas domésticas en ciudades cercanas o en la ciudad capital. La familia se constituye como unidad reproductiva de la fuerza de trabajo, donde los niños también se incorporan desde muy temprana edad, ya sea en la casa o en el campo. Existe todavía una variante de lo que en algún tiempo fue la "mano vuelta". Esto consistía e la labor conjunta en el desmonte y siembra de una parcela retribuida por medio de una chichada ofrecida por el dueño de la parcela. Estas chichadas consisten en lo siguiente: Cuando una persona requiere efectuar un trabajo que demanda abundante esfuerzo, por lo general solicita la participación de otros, en especial parientes cercanos y políticos, que viven en proximidad. El trabajo es entonces realizado en conjunto. El "dueño del trabajo", el que solicitó la ayuda, ofrece seguidamente una chichada y un buen almuerzo a quienes lo ayudaron, de esta manera les "paga". Economía artesanalAunque la mayoría de hombres borucas se dedican a la agricultura, algunos tienen como oficio la artesanía: confección de canastos de bejucos y máscaras de madera hechas por hombres y, entre las mujeres, el hilado y tejido, trabajos que en los últimos años han tomado un gran auge y se han convertido en medios de subsistencia. Respecto del teñido del hilo, se han combinado las técnicas tradicionales con las de afuera, no así con el huso y el telar, que siguen siendo los tradicionales, construidos con madera de pejibaye (Guilielma utilis). Un par de décadas atrás, las artes del tejido en algodón solo era dominado por unas cuantas mujeres indígenas (no más de cinco), quienes reconocieron la vital importancia de su significado y pacientemente fueron transmitiendo sus conocimientos a sus coterráneas. Las lecciones empezaron en los corredores de las casas, en pequeños ranchos, posteriormente, en las escuelas indígenas. Ahora, todas -o casi todas- las niñas, desde pequeñas edades ya están inmiscuidas en el aprendizaje de estas singulares obras de arte en algodón. Talvés se preguntarán ¿porqué este cambio tan significativo?. En realidad, no existe un estudio serio y formal sobre este cambio, pero me atrevo a afirmar que se debe a la fuente de ingresos económicos que representa la artesanía brunca. Lo que no logró los continuos bombardeos para sensibilizar y fortalecer la identidad brunca, lo transformó en menos de una década la comercialización de este producto. Las diferentes agrupaciones artesanales (conformadas por hombres y mujeres), dan fe que este medio se ha convertido en una forma de atraer recursos económicos sanos para la comunidad. Lo más interesante, es que las mujeres indígenas dominan este mercado, haciendo de ellas personas más independientes, por tanto, elevando su autoestima; aparte de que contribuyen con la economía familiar, superando muchas veces en ingresos económicos a sus compañeros o esposos. Aunque aún les falta un par de elementos para consolidar este proceso, como serían la constante readecuación del producto artesanal (sin perder sus líneas tradicionales), a las necesidades del mercado y; eficientar sus canales de comercialización que siguen siendo dominado por los intermediarios. Pero en síntesis, podemos decir que la comercialización de artesanías, además de ser generadora de una mejor calidad de vida, significa la trascendencia y sobre todo, la permanencia de una tradición milenaria. Valores culturalesEn la década de los años 70s, la comunidad indígena de Boruca sufrió un ingreso masivo de campesinos no indígenas, quienes llevaron sus propias formas de vida, que rápidamente fueron imitados por la cultura brunca; esto puso en serio riesgo los valores culturales indígenas. La prueba más palpable y evidente; los borucas perdieron prácticamente su idioma. Hoy, apenas unas cuantas abuelas lo dominan; otro tanto hace las generaciones que superan los 50 años, quienes medianamente lo dominan. Nuestras generaciones, apenas conocemos algunas pocas palabras. El otro elemento tradicional de gran valor para los borucas -aparte de la artesanía-, es el conocido "Baile de los Diablitos", que como mencionamos con anterioridad, es una parodia de la lucha entre españoles e indígenas. Es el reflejo fiel que por medio de la lucha armada, los borucas nunca fuimos "conquistados"; aunque posteriormente por medios religiosos fuimos avasallados. Los "Diablitos", cada 30 de diciembre hasta el dos de enero de cada principio de año, recorren las casas de habitación, representando estas fieras luchas; el último día matan el toro (que representa a los españoles). El ciclo se cumple fielmente. La atracción generada por estas fiestas tradicionales, atrae alrededor de unos 5 mil turistas nacionales y extranjeros, quienes ávidos de nuevas experiencias, se aventuran a conocer un poco de la historia brunca. La combinación modernidad-tradición-historia, ha sido hábilmente conjugada por los bruncas. Escuela con centro de cómputo, televisión por satélite, emisora de radio, colegio..., ambas conviven, al tiempo que se fortalecen y ganan sus propios espacios. Es lo que llaman los indígenas "desarrollo con identidad". |
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